La decisión

November 27, 2011 Relato Comments (7) 23

Tomar decisiones en tu vida es complicado. Te puedes pasar horas enteras mirando ese reloj y sintiendo como ese tic tac se va metiendo dentro de tu cabeza. Durante esas horas interminables te da tiempo a pensar en miles de cosas:

“¿ Qué pasará si hago esto?” “¿ Qué pasará si hago lo otro?” “¿ Me arrepentiré de no haber hecho lo anterior?”.

Eso hace que te encuentres confusa ante la multitud de opciones que tienes y cuando ya no sabes lo que hacer. De repente sin más decides un camino.

No sabes si ese camino es el correcto, pero la sigues como una corriente de agua que te empuja.

Después de haber transcurrido el tiempo te preguntas, -¿ es realmente lo que quería?. Te encuentras que el camino ya está tomado. Entonces piensas, si hubiese hecho caso a mis verdaderos sentimientos y no a algo externo a mí. Mi vida hubiese tomado otro rumbo. La realidad de aquellos días es hoy muy distinta de lo que siento ahora mismo, era inocente e influenciable. Os puedo decir que he aprendido de ello.

Por eso a quién me este leyendo ahora, os digo que debéis hacer lo que sintáis. Aunque eso sea para la gente una locura, hay que arriesgarse para saber si es realmente lo que te llena, para poder descartarla. Nunca te acomodes, porque eso no te hace avanzar.

Vive pensando que si te has equivocado ha sido porque no ha salido bien. Lucha aunque tus ánimos estén por los suelos. Piensa tú y que nunca piensen por ti. Sé tú misma. No tengas prisa en elegir, solo elige bien. Aunque luego la vida te dirá si lo que has elegido ha sido lo correcto, pero nunca te arrepentirás porque lo has elegido tú.

 

En conclusión:

hay que aprender de los errores, pero nunca te pierdas a ti misma. Busca dentro de ti para hallar la respuesta que te lleve a lo que quieres ser y hacia donde quieres llegar, para luchar por ello. No pierdas la esperanza de poder llegar a las metas que te propongas.

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La espera

November 10, 2011 Poemas Comments (0) 11

El otoño cae sobre mí,

las hojas caen sobre mi piel.

 Esperando en la larga soledad  la vuelta de algo que se fue.

Como eliminar el deseo de un beso,

que creía olvidado.

Mi cuerpo es una marioneta,

que sigue el movimiento de sus hilos

sin más.

Me falta algo y pienso en ello todo el día.

Susurro su nombre al viento para que vuelva,

como una brisa de verano que anuncia el calor,

pero mi cuerpo está desnudo sin él,

como un árbol  sin hojas.

Mis pensamientos son un remolino de viento,

que se envuelve entre mis sábanas.

Entonces viene la calma  y aparece el frío,

que va naciendo poco a poco desde las palmas de mis pies

recorriendo cada parte de mi cuerpo, como un escalofrío que crece

cada noche.

La  derrota me inunda, mientras estoy en un bosque,

donde la luz se oculta, con la caída de la lluvia de hojas,

que se van marchitando.

Estoy tirada en el suelo, como queriendo desaparecer,

siento que soy como aquella flor que espera florecer.

Estoy envuelta de una humedad,

que se convierte en escalofrío, contra más rápido caen las hojas,

más quiero evadirme en un yo, que no desea despertad.

Justo cuando  creía que mi corazón  había  perdido su latir,

renace en un pájaro carpintero, que pega fuerte contra mi pecho.

Entonces abro los ojos,

y su rostro me invade como el  reflejo del sol.

Las llamas de mis dedos lo tocan, como si fuera una aparición del pasado.

  Mi mente confundida, dice con un hilo de voz:

-¿Eres  real?,

él no contesta,  solo sonríe.

     Entonces sus manos caen sobre mi cuerpo resentido,

y yo me dejó  llevar como una  novia

en los brazos de un novio,

que espera morir junto ella

cuando las lineas de la vida,

se hayan marcado en sus rostros.

Entonces despierto, y su cuerpo está junto al mío,

y nuestros cuerpos empiezan a resplandecer,

yo siento su calor, y mis brazos le envuelven con fuerza

contra mi cuerpo, como si fuera mi regalo.

Él se despierta, y me mira, y susurra a mi oído lo siguiente:

– feliz día del amor,

lo hace como una suave brisa en mi pelo,

y pienso:

-vuelve a ser primavera,

pero se que pronto desaparecerá para

volver a el otoño, que nunca se va.

 

Dedicada para  alguien que me  da cada día aliento para seguir escribiendo.

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