Caleo

junio 30, 2014 Relato Comments (0) 20

Exif_JPEG_422

La cálida brisa golpeaba su cara. El horizonte del mar le impulsaba a viajar. Solo era un crío con ganas de huir y retomar una vida desde el punto de vista de un adulto. Pero la vida era difícil sin el apoyo de una mano que te dirija. Sin embargo, él se sentaba a soñar en la arena de la playa. Imaginando que cogía un barco y se echaba a la mar. La vida de un niño no era fácil porque jamás puedes huir del peculiar mundo familiar.

—¡Chiquillo, ven para acá! Deja de estar ahí mirando las musarañas.

El niño seguía mirando las olas. No se podía despertar de un mundo que le fascinaba. Oyó una voz estridente que le llamaba por su odioso nombre compuesto “Mario Alberto”  eso le sentó como si le tiraran un pozal de aguas fecales a la cara.

Continue Reading

Continue Reading