La personalidad

Estaba en el tren al lado de una chica que vestía un estilo punk. Yo estaba pensativa y nerviosa, no paraba de moverme. Ella me miró con cara de curiosidad.

━Te veo nerviosa ━me dijo.

━Solo estoy emocionada. Porque puede que comience una nueva vida y no sé cómo va salir ━dije con cierta emoción e incertidumbre.

Ella perpleja me miró y me dijo:

━Solo despega y vuela, lo demás ya vendrá.

Me quedé pensativa durante un largo rato, sintiendo miedo al pensar que ya no era una niña. El pensarlo hacía que mis piernas temblaran. También tengo temor a equivocarme y que no haya vuelta atrás.
━Eso espero.. ━dije con una sonrisa irónica.
━Ahh, por cierto ━me dijo ━me llamo Amanda.
━Lo siento por no presentarme antes ━soltó una pequeña sonrisa tímida.
━No pasa nada, yo soy Sofía ━le dije yo, de manera respetuosa.
Cuando llegué a puerta de atocha me despedí de la chica y le agradecí su buen consejo.

━Espero que soluciones todos tus miedos ━me lo expresó como si yo fuera su amiga. ━Yo le miré, le dije ━Gracias.

Al bajar del tren cogí la escalera mecánica, proseguí por el largo pasillo que tenía una rampa deslizante. Por fin estaba aquí, en busca de un futuro que me llenará de posibilidades. Al llegar a la puerta, me toqué la oreja y comprobé que mi pendiente no estaba, y me dije a mí misma,”¡ya estoy gafada!”.
Si os digo la verdad yo antes no creía en estás chorradas, pero me los había regalado mi madre y cada vez que perdía uno, se enfadaba bastante conmigo y el mundo parecía conspirar contra mí. Haciéndome sentir tan deprimida que todo me salía al revés.

Después de esperar largas semanas…la entrevista ya ha llegado. Cogí varias líneas de metro hasta llegar a mi destino. Pensé en cómo afrontar mi primera entrevista de trabajo. Me vino a la mente la siguiente frase: “La vida trae posibilidades, solo tú puedes aprovecharlas”. Las cuales me levantaron los ánimos.

Al entrar me senté en un sofá, a la espera que el reloj de la sala dejará de sonar con sus insistentes tintineos al pasar cada segundo. Mis nervios estaban que querían salir por mis poros. Después de veinte minutos en esa horrible sala, se abrió la puerta y salió para mi sorpresa aquella chica Punk, Amanda. Era imposible, no me lo podía creer, que terrorífica coincidencia. Ella al verme me sonrió y se largó sin más. Mi cuerpo dejó responderme. No parecía la misma, su ropa ahora era más formal y su manera de sonreír era comedida.

     Me levanté para ir hacía la puerta abierta, y al llegar a la habitación sólo había; una mesa, tres sillas vacías y una máquina de agua. Me pregunté:

━”¿Dónde estará la entrevistadora?” Que ridícula pregunta, entonces deduje que era  Amanda .

Me senté otra vez en el sillón y me caí tan derrotada al recordar mi estúpida actuación en el tren.
Estaba tan impactada, que no me di cuenta ni cuando ella entró.

━Hola Sofia.

━¿Cómo está? Espero que bien ━dijo como pequeña broma.

━Que coincidencia el mundo es un pañuelo ━dije en tono formal.

Luego ella siguió con una prueba psicológica. Me preguntó acerca de qué haría si me encontraba en ciertas situaciones comprometidas en mi vida personal, y yo respondí con cierta brevedad. Estaba incómoda ante ellas. No comprendía como para ser una simple secretaria de un abogado necesitarán tantos datos de mi personalidad.

━”seguro que la anterior secretaria le había causado problemas en esos aspectos” ━Pensé.

Después de mi interrogatorio, percibí en su cara cierta decepción.

Aquí termina mi historia con esa chica. Porque cuando salí de allí jamás le he vuelto a ver. Aprendí de esta experiencia, que las coincidencias pueden ser un arma de doble filo, y que debes tener en cuenta tu personalidad a la hora de enfrentarte a una entrevista.