Relato

El tenedor que apunta a la verdad

Rosa era una persona que amaba la palabra amor. No por su significado tan variado, sino porque pensaba que a todo había que añadirle ese variopinto ingrediente tan popular llamado amor. Sin embargo...

24 Septiembre 2013 María Abellán

Pequeña Dama

Pequeña Dama XII-La visita inesperada

Huí como la cobarde que era, pero no solo por el beso fallido de Celina, sino porque ver a mi cuerpo en un oscuro mal me destrozó el corazón. Su aspecto se parecía a una fruta podrida y, junto al color grisáceo de mi piel, no pintaba nada bien. Caoilte vino desde un negro abismo, el cual ha ido consumiendo mi cuerpo al someterlo a un poder superior al que contenía anteriormente.

16 Septiembre 2013 María Abellán

Pequeña Dama

Pequeña Dama XI-La trampa

Su voz era para mí un susurro en la lejanía, el cual me atormentaba. Lo sentía tan real… No era él, no era posible. Él estaba muerto.

02 Septiembre 2013 María Abellán

Pequeña Dama

Pequeña Dama X-Cuerpos truncados

Sentía como un cosquilleo dentro de mí. Mi esencia danzaba dentro del cuerpo de Aeto, mientras su espíritu se condenaba en un rincón de la habitación.

11 Julio 2013 María Abellán

Poemas

El camino

Una voz susurra mi nombre en la lejanía.Me siento desaparecer entre la multitud de pensamientos.Que me envuelven en los recuerdos que creí olvidados.Mi camino solitario es pesado,...

24 Junio 2013 María Abellán

Pequeña Dama

Pequeña Dama IX-La piedra roja

Ese eco hizo que las antorchas se encendieran por arte de magia. El último rebotó en el león y abrió la boca y rugió por toda la estancia como queriendo despertar al castillo de su largo letargo. Lo miré con desconcierto. Entonces mi mano…

16 Junio 2013 María Abellán

Poemas

El miedo, fiel compañero de la soledad

La soledad me envuelve en el inmenso frío sin más remedio.Eso hace que yo, con mis piernas y brazos, me arrope.En ese momento, me quedo paralizada.Entonces, el miedo me devora entre sus tentáculos y me aprisiona.

30 Mayo 2013 María Abellán

Pequeña Dama

Pequeña Dama VIII-El resurgir de la maldad

Dámasa paseaba por el aposento. Su mente estaba perdida y sin saber qué quería. Su mundo se desmoronaba. Sus grandiosos vestidos de terciopelo y de seda estaban descoloridos y pálidos.

11 Mayo 2013 María Abellán